INTRODUCCION
Cuando se habla del tratamiento de los residuos
plásticos, las opciones que existen son las mismas
que para el resto de residuos y están basadas en el
conjunto de las tres "erres": reducir, reutilizar y
recuperar, aunque con algunas particularidades debidas a las
características propias de estos materiales.
La reducción en origen es el primer paso hacia una
gestión de residuos satisfactoria. Supone la
utilización de menos cantidad de plásticos
para cubrir las presentaciones un producto con la misma
eficacia, también supone diseñar el producto
de forma que se reduzca el consumo de material y se
simplifique el número de diferentes plásticos
utilizados en cada objeto.
En cuanto a la reutilización hay que tener en
cuenta que los plásticos son materiales
idóneos para ser reutilizados por toda una serie de
características, ya que son duraderos, lavables,
resistentes, esterilizables, etc. Tanto en el sector de la
distribución (cajas, pallets, bidones industriales y
otros) como en el hogar, con el desarrollo, por ejemplo, de
envases ligeros de recambio, este concepto está cada
vez más vigente.
Una vez que se han realizado los esfuerzos adecuados en
reducción y se ha procurado la reutilización
de los distintos objetos, éstos pasan a convertirse
en residuos. En este momento se propone su
recuperación que, en el caso de los plásticos,
se puede realizar de tres manera alternativas: el reciclado
mecánico, el reciclado químico y la
recuperación energética limpia.
RECICLADO
MECANICO DE PLASTICOS
EL PROCESO
El reciclado mecánico consiste en el
tratamiento de los residuos plásticos por medio de la
presión y el calor para volver a darles forma y
conseguir otros objetos iguales o distintos de los
iniciales. El primer paso para realizarlo es la recogida de
los residuos, que bien puede ser en origen por los propios
consumidores o bien en una fábrica de
separación a la que lleguen mezclados entre sí
o con otros residuos. Se trata, en resumen de obtener
residuos de termoplásticos identificados, separados
por tipos, fáciles de recoger y que se puedan obtener
en grandes cantidades.
Por ello los plásticos ideales para el
reciclado mecánico son aquellos objetos de mayor
tamaño, por ejemplo botellas si son residuos de
envase, parachoques y depósitos de gasolina de los
automóviles fuera de uso o residuos recogidos en
grandes cantidades como es el caso del film procedente de
invernadero.
El proceso de reciclado mecánico es
sí mismo comienza con la clasificación de los
residuos u objetos usados de plástico. Los productos
de un solo material separados y clasificados pueden pasar al
paso siguiente, en el que se hará el tratamiento como
mono producto. En casos específicos, y con la
tecnología adecuada, una corriente determinada de
productos (por ejemplo, residuos termoplásticos
mezclados procedentes de recogida selectiva de envases),
pueden ser tratados sin separación por reciclado
mecánico. En todo caso los materiales
plásticos más complejos o no
termoplásticos deben ser rechazados en la
clasificación.
El paso siguiente es la trituración o
molienda, que puede ser realizada en dos etapas y con una
etapa intermedia de eliminación de contaminantes
(papeles, etiquetas, etc.) A continuación, el
producto se almacena en un silo intermedio antes de pasar a
las siguientes etapas del proceso.
La preparación final del producto empieza
con el lavado y la separación de sustancias
contaminante, proceso que se puede repetir si fuera
necesario, para pasar al centrifugado y secado del material,
que se almacena en nuevos silos intermedios en los que,
además, se realiza una homogenización que
garantice una calidad constante y adecuada.
El producto triturado, limpio, seco y
homogéneo se alimenta a la extrusora, y, tras el
proceso de granceado, se obtiene la granza lista para ser
procesada por diferentes técnicas, fundamentalmente,
se pueden considerar tres casos en este proceso final.
a) Procesado del producto reciclado directamente,
con la formulación que sea adecuada a su
aplicación concreta. En este caso, las piezas
obtenidas tienen en general propiedades menores a las
fabricadas con polímero virgen, lo que es suficiente
para la utilidad deseada.
b) Mezcla de la granza reciclada con
polímero virgen para alcanzar las prestaciones
requeridas. El ejemplo típico es la adición de
polímero virgen a la mezcla de termoplásticos
para la fabricación, por ejemplo, de perfiles.
c) Coextrusión del producto reciclado,
generalmente entre dos o más competitivas. Un ejemplo
de esta técnica es la fabricación de botellas
para bebidas, en la que la capa intermedia puede ser de
polímero reciclado y la interior (en contacto con el
producto) y la exterior son de polímero virgen.
El resultado son nuevos objetos de plástico
reciclado: bolsas, maceteros, tuberías de drenaje,
pallets para el transporte, señales de
tráfico, bancos para parques, etc. Algunos de ellos
son habituales en nuestra vida cotidiana hace años,
como puedan ser las bolsas de basura o las tuberías
de desagues, mientras otros son novedosos y están en
estos momentos iniciando su entrada en los mercados.
SITUACION ACTUAL DEL RECICLADO MECANICO
El reciclado mecánico a nivel industrial se
realiza en España prácticamente desde la
aparición del plástico como material y la
instalación de las primeras industrias
transformadoras. La antiguedad media del sector de reciclado
es de unos 30 años y, en estos momentos, hay cerca de
cien empresas dedicadas a la recuperación y el
reciclado de los plásticos.
Las dos terceras partes de estas empresas se
encuentran en Cataluña y Levante, debido a la
concentración existente en estas zonas de industrias
transformadoras. Desde que aparecen en España las
primeras experiencias de recogida selectiva de
plásticos, muchas de las industrias recicladoras han
empezado a tratar también los residuos procedentes de
las mismas.
Como es fácil deducir, el futuro de la
recuperación por esta vía de los envases
plásticos está directamente influenciado por
la extensión de la red de recicladores a las zonas
donde actualmente no existen o su número es muy
escaso, debido a los altos costes de transporte de un
residuo tan ligero, que haría inviable la
recuperación si las distancias a las plantas de
reciclado fueran grandes.
En la actualidad se reciclan en España unas
181.000 t de residuos plásticos al año. El
sector de procedencia de los mismos es fundamentalmente el
sector industrial (69% de la capacidad), siendo estos
residuos principalmente recortes de materias primas (52%) de
envases y embalajes industriales postconsumo (17%). En menor
medida los residuos provienen de otros sectores como el
agrícola, el comercial, el doméstico o el de
la automoción.
El plástico que más se recicla es el
polietileno, tanto de alta como de baja densidad, que supone
cerca del 75% del total reciclado, seguido por el PVC. En
menor medida se reciclan polipropileno y poliestireno; el
reciclado de PET en España es mínimo.
Una cuestión siempre debatida es la de los
límites que existen al reciclado mecánico.
Además de los condicionantes que se han ido viendo a
lo largo de lo anteriormente expuesto, consideraciones
adicionales de viabilidad técnica y económica,
junto con análisis del ciclo global de la vida de los
productos plásticos llevan a fijar los siguientes
conceptos:
a) Existe en la actualidad un límite
práctico al reciclado mecánico entre un 10 y
un 20% de la corriente de residuos.
b) Dependiendo del tipo de residuo se pueden dar
grandes variaciones sobre la cifra anterior:
- Límite mayor para grandes objetos limpios,
como botellas, contenedores, films de paletizado,
batería y parachoques de coches, etc.
- Límite menor para objetos pequeños, como
yogures, componente de coches menores de 50 gramos, bolsas
pequeñas, etc.
En cualquier caso es de destacar que hoy en
día se detectan una serie de factores como claves
para el éxito del reciclado mecánico de los
residuos plásticos:
- La cooperación entre fabricantes de materias
primas, transformadores, usuarios, recolectores de residuos
y recicladores.
- El diseño con la vista puesta en el
reciclado.
- La utilización de las infraestructuras de
recuperación y reciclado de residuos industriales
para los residuos posconsumo.
- El desarrollo de sistemas de calidad y de
normalización para los plásticos reciclados,
que generen confianza en el material reciclado.
- La búsqueda de mercados de aplicaciones de gran
volumen para los productos reciclados.
RECICLADO QUIMICO
En este tipo de reciclado los residuos y las piezas
usadas de plástico se descomponen a través de
un proceso químico en los componentes más
sencillos de partida, los monómeros, que pueden ser
utilizados nuevamente como materias primas en plantas
petroquímicas, pudiéndose obtener nuevamente
polímeros que dan lugar a artículos como
jerseys, alfombras, etc.
Por sus características, es viable su
aplicación tanto a mezclas de distintos
polímeros, lo que evita la separación por
tipos, como a polímeros termoestables, por lo que es
un complemento adecuado al reciclado mecánico. El
reciclado químico puede realizarse mediante
diferentes procesos, como la pirólisis, la
hidrogenación, la gasificación o el
tratamiento con disolventes. Estos procesos, como
alternativa de recuperación de los residuos
plásticos se encuentran en fase de desarrollo y las
instalaciones de reciclado químico europeas que
están operativas a nivel comercial se encuentran
sobre todo en Alemania.
RECUPERACION DE
ENERGIA
Los plásticos usados pueden ser aprovechados
como combustible por su elevado poder calorífico; por
ejemplo, un kilogramo de polietileno produce la misma
energía que un kilogramo de fuelóleo gas
natural.
Estudios de ecobalance demuestran que para muchos
plásticos la recuperación energética es
más beneficiosa medioambientalmente que el reciclado
mecánico o químico. Esta alternativa
está especialmente indicada para aquellos residuos
que presentan deterioro o suciedad, como es el caso de una
parte de los plásticos que procesen de la agricultura
o en determinados casos de residuos sólidos
urbanos.
Se ha deterrninado que los residuos
plásticos generados por una familia y que acaban en
los vertederos en Europa en un año contienen
energía suficiente para calentar agua para 500
baños o para que un televisor funcione durante 5.000
horas. Un ejemplo más: un envase de yogur de 0,3
litros contiene la energía necesaria para mantener
una bombilla encendida durante una hora.
PROCESOS PARA LA RECUPERACION DE ENERGIA.
La recuperación de energía de los
residuos plásticos puede llevarse a cabo de varias
maneras tal y como se muestra en los ejemplos que se
describen a continuación:
- Recuperación de energía de los
residuos plásticos mezclados con el resto de los RSU.
Los plásticos suponen en España casi un 11% de
los RSU y aumentan considerablemente el poder
energético de los RSU. Alrededor del 60% de las
plantas de incineración de RSU en Europa realizan
recuperación de energía. La mayor parte de
ellas usa un intercambiador de calor y una caldera para
producir calor para la población. Otro gran
número usa también la primera salida de vapor
para mover una turbina y producir electricidad.
- Recuperación de residuos plásticos
solo mediante combustión.
En este caso se tratan exclusivamente los residuos
plásticos, bien porque no sean aptos para el
reciclado mecánico. Un claro ejemplo de la
recuperación de energía de residuos
plásticos lo vemos en el caso del residuo
agrícola. Cuando los plásticos han sido
agredidos por el aire y el sol durante varias temporadas, se
aconseja la Valorización Energética, ya que su
recuperación por vía mecánica implica
un impacto medioambiental mayor que el beneficio que se va a
obtener.
- Uso de los residuos plásticos como
combustibles alternativos en plantas cementeras.
En la actualidad, muchas centrales térmicas y
cementeras utilizan como combustible el carbón. La
utilización de residuos plásticos como
sustituto parcial del carbón incrementa el poder
calorífico a la vez que disminuye substancialmente la
emisión de anhídrido carbónico, produce
menos metales pesados, no genera dióxido de azufre,
al no ser el azufre un componente de los plásticos y
produce menos cenizas, lo que implica un menor impacto
ambiental. Diferentes residuos plásticos son
adecuados para ser combustibles en cementeras. Como por
ejemplo, el film agrícola, ciertos residuos
plásticos del comercio e industria y recortes
industriales.
- Pirólisis a baja temperatura. Es otro
tratamiento térmico para aprovechar los residuos
plásticos. En este proceso los residuos (por ejemplo
RSU) son carbonizados y los gases que se producen son
utilizados como combustible, tras la eliminación de
las partículas, Del residuo inorgánico
sólido puede ser recuperada la fracción
metálica para ser reciclada y el resto ser
utilizada.
ROSA TRIGO
FERNANDES
Fundación
plásticos y Medio Ambiente - Ingeniería
Química-Octubre 1997
  
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