Este antiguo monasterio está situado a las orillas del río Bernesga. En el siglo XII acogía a los peregrinos que iban a Santiago de Compostela.
El edificio fue reconstruido entre 1513 y 1554 (Siglo XVI). Tiene una fachada principal de unos 100 m., realizada en estilo plateresco, de composición equilibrada. Este magnífico edificio ha sido convertido en un parador de lujo (5 estrellas), con el nombre de Hotel de San Marcos. Puede decirse que es un verdadero museo por las alfombras antiguas, bargueños, cuadros, relojes, tapices, etc. que adornan sus distintas estancias y dependencias.
Fue casa primada de la Orden de Caballería de Santiago desde la fundación de la misma, en el siglo XII. Hacia 1530 empezó a levantarse la monumental fachada plateresca que hoy admiramos.
La iglesia, de estilo gótico decadente, es también interesante. Cuenta con una magnífica sillería de coro de Guillermo Doncel y de Juan de Juni. A la derecha del coro hay una reducida y oscura estancia, donde estuvo unos años preso don Francisco de Quevedo.
El museo tiene su entrada por la iglesia. Permanece abierto los festivos y domingos por la mañana. En el museo se encuentra el Cristo de Carrizo, talla de marfil del siglo XI.