El primer Acuario

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3.1 El nitrógeno en el acuario

El nitrógeno se puede presentar en el acuario bajo tres formas distintas, y todas ellas, en mayor o menor medida, son tóxicas.

3.1.1 El amoniaco.

La principal fuente de nitrógeno consiste en los desechos metabólicos de los habitantes, que lo liberan al medio en forma de amoniaco (NH3), que es su forma más tóxica. El amoniaco es muy soluble en agua y reacciona según:

NH3 + H+ = NH4+

De este modo, el tóxico amoniaco se convierte en el relativamente inocuo ión amonio. Este proceso se ve favorecido en medios ácidos, pero es reversible y en medios alcalinos sucede al contrario, invirtiendose el proceso y aumentando la concentración de amoniaco. Mientras el pH permanezca con valores inferiores a 7 el amoniaco no será problema, pero un ligero aumento del pH por encima de ese valor puede suponer un drástico aumento de la concentración de amoniaco y la muerte de nuestros peces por envenenamiento. Este trágico suceso puede sobrevenir con un simple cambio de agua, que altere el pH por adición de agua más alcalina.

La cantidad de amoniaco liberada por los peces es alta y éste es un aspecto a considerar a la hora de recrear cualquier ecosistema en un acuario.

3.1.2 Control del amoniaco Para evitar que se dispare la concentración de este tóxico compuesto, la mejor medida consiste en cuidar y favorecer los procesos naturales de eliminación, por medio de una adecuada colonia de bacterias nitrificantes.

La nitrificación consiste en la metabolización del amoniaco por bacterias especializadas, que lo oxidan a nitritos (NO2-) y nitratos (NO3-).

3.1.3 Nitritos y nitratos El proceso de nitrificación ocurre en dos etapas: en primer lugar, las gacterias de los géneros Nitrosomas y/o Nitrosococcus combinan oxígeno con el amoniaco produciendo nitritos, que son bastante menos tóxicos. Estas bacterias obtienen energía "comiendo" amoniaco, y expulsan como desecho los nitritos. Éstos, a su vez, son "comidos" por otro tipo de bacterias, de los géneros Nitrobacter y Nitrocystis que los combinan de nuevo con oxígeno (los oxidan) para expulsar como desecho nitratos, de baja toxicidad. De este modo se ha conjurado el peligro del amoniaco convirtiéndolo en nitratos. Éstos últimos son también tóxicos, pero es preciso que la cantidad sea desmesuradamente alta para que perjudiquen a los habitantes del acuario, cosa que se evita con cambios de agua periódicos.

Nótese que estos procesos se realizan con la participación del oxígeno, y sin la presencia de este elemento, las bacterias pueden invertir el proceso de forma peligrosa. Por esta razón es aconsejable que el agua esté bien aireada.

Otra manera de evitar que la cantidad de nitratos se dispare consiste en la introducción de plantas naturales, que lo toman como base para su síntesis protéica.

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